Este es el blog de alguien que empieza de cero en World of Warcraft.
De alguien que disfrutó muchísimo con The Burning Crusade. Que guarda estupendos recuerdos de aquellas largas noches de verano dandolo todo en Karazhan o Zul'Aman. De esforzarse al máximo para montar raids de 25 y matar a Gruul o Magtheridon. Que aun se emociona cuando se acuerda del momento en que consiguió convertir a su main en Campeón de los Naaru o de aquella vez en que pisó por primera vez la Caverna Santuario Serpiente o El Ojo de la Tempestad.
De alguien que empezó con muchísimas ganas en Wrath of The Lich King. Que vió como lo inevitable sucedía y se desmantelaba la hermandad en la que había disfrutado tanto de la anterior expansión. Y que entonces, entró en una de las dos mejores hermandades de Tyrande-Alianza. Y que una vez allí, vapuleó Naxxramas, destrozó a Malygos y a Sartharion con sus adds y se vistió con flamantes piezas de Tier 7 de 25. Y que visitó Ulduar con ganas de arrasarlo todo. Pero que sin embargo, experimento una forma de jugar que le hizo plantearse el dejar de hacerlo, pues ya no disfrutaba con lo que hacía ni de la gente con quien lo hacía.
Y que pasado algún tiempo, decidió "olvidar" a su brujo, a su caballero de la muerte y al resto de sus personajes, para empezar una nueva vida como Paladín en la Horda.
De tal modo, nació Alar (nada disimulado homenaje al majestuoso Al'ar), un joven Caballero de Sangre en Zul'Jin (EU), con las mismas ganas de experimentar combates contra la Legión Ardiente y contra la Plaga del Rey Exánime que los personajes que le preceden, pero de un modo totalmente distinto.
Este nuevo comienzo, este nuevo blog, no son sino el fruto de la intención de reunir a un grupo de personas que piensan que otro WoW es posible. Que se puede ser un jugador hardcore sin vivir para el juego, y que se puede disfrutar del mismo sin "trabajar" para conseguirlo. Ahora mismo, no se cuantas personas hay en Zul'Jin o en cualquier otro servidor que piensan igual que yo...
... pero no pienso dejar de buscarlas.
